Una vez realizada las dos lecturas disponibles en este espacio sobre la historia de los archivos, reflexionar acerca de lo siguiente:
1) ¿Cómo, por qué y para qué nacen los archivos?
2) A partir de las lecturas, indica algunas experiencias de archivos
3) Reflexiona sobre la historia de los archivos que en estos artículos se plantea
Los primeros archivos aparecen con los primeros Imperios. Eran una herramienta de control de la población y de la riqueza. El estudio de los archivos y su documentación es tan antiguo como la organización social de la humanidad. Sus orígenes podrían remontarse a la aparición de la escritura.Desde las monarquías surgidas en el Asia Anterior hasta el Bajo Imperio Romano, pasando por las civilizaciones egipcia y griega, se tiene constancia de la existencia de archivos y de fondos organizados.
Los primeros documentos son: documentación legal (leyes), documentación de control de las personas (padrones), documentación de hacienda (censos, catastros, títulos de propiedad). También hay mucha documentación militar (registros de soldados, quintas) y mucha documentación privada.
Las excavaciones de Tell Hariri, Ras-Shamra o Nipur han dejado muestras de la existencia de archivos en la antigüedad: archivos reales, de los templos e incluso bancarios. Las excavaciones de Ugarit son las únicas que han dejado constancia de la organización de los fondos.
En total se han excavado cerca de 400.000 tablillas de arcilla. Los Sumerios, los Arcadios y los Babilonios escribían sobre ellas. Eran tablas rectangulares con esquinas redondeadas y se escribía estando blandas. Escribían con un punzón metálico. Se usaba la escritura cuneiforme. A veces se escribía sobre madera, marfil y pieles.
Los archivos y documentos estaban a cargo de los Escribas. Pertenecían a la clase dirigente que al servicio a los templos. En Ur, el archivero era además inspector de canales.Se crean depósitos especiales para los archivos. Se buscaba que tuvieran una climatización adecuada. Las tablillas se colocaban en las paredes sobre estanterías de obra recubiertas de asfalto.
También se colocaban en nichos independientes. Se guardaban en cajas de madera, cestas de paja, jarras de arcilla.
Los documentos normalmente eran de acceso restringido. Solamente podían utilizarlos sus productores y los oficiales de la administración con autorización previa.
Destaca, por ejemplo, el archivo de Ebla (23 Antes de Cristo) con 17.000 tablillas de arcilla. Se encontraron libros con contabilidad, registros de transacciones mercantiles, estatutos de gobierno y tratados de esta ciudad con otras de su entorno.
En Mari, en el 1700 Antes de Cristo, se menciona a Iasim Sumus, el primer archivero del que tenemos noticia.
En Egipto, es básico el archivo, porque el estado no se sostiene si no se pueden registrar las propiedades y la producción. Después de cada inundación había que reconstruir las propiedades.
El factor que hace que los archivos en Egipto sean abundantes es el material sobre el que se escribe. Emplean el papiro. Tiene desventajas porque es frágil. Pero entre las ventajas, es que es barato. Es un material fácil de escribir con tinta. Se escribe con pinceles hechos con junco. Se puede guardar en forma de rollos y se pueden custodiar gran cantidad de documentos en poco espacio.
Asimismo emplean trozos de cerámica o tablillas de arcilla sobre todo para la correspondencia diplomática.
También los Escribas escriben en Egipto. Son personajes influyentes en la política nacional. Solían ser príncipes de las casas reales.
En muchos documentos encontramos notas indicando que se pase al archivo, que se guarde correctamente, etc.
Las clases de documentos que se producen en Egipto son registros de propiedad, catastros, cuentas, listas de reyes, y a veces, documentos privados.

El Archivo Ducal de Medinaceli
Había archivos en los Palacios Reales, en los Templos y en las oficinas gubernamentales. En cada provincia, había un archivo provincial, heredado poco después por los romanos. También se deposita documentación privada como actas matrimoniales, transacciones particulares, recibos, etc.
Utilizaban etiquetas para identificar su rollo de papiro. Se incluía año, símbolo del faraón, responsable del documento y los asuntos.
Iniciaron, por otra parte, la práctica de destrucción de documentos y su posterior reutilización. Es el inicio del expurgo.
En Grecia, se encuentran archivos idénticos a los egipcios. Son de tablillas de arcilla con documentación económica. Cuando se organiza el Estado en Atenas, no hay archivos, pero hay hombres memoria. Daban fe de lo que se trataba en el Consejo. En el siglo V Antes de Cristo, aparece el archivo escrito. Se emplea el papiro empleado en Egipto, tablillas de madera, para documentos de uso frecuente. Se emplea la piedra de mármol cuando se quiere que los documentos sean conocidos por todos y el pergamino.
Los primeros archivos son los archivos de la ciudad, guardados siempre en templos. En Atenas, se guardaban en el templo de Cibeles. Los archivos atenienses conservaban actas del Consejo de Gobierno, listas de ciudadanos, tratados con otras ciudades y documentos patrimoniales. Las referencias son cronológicas. El acceso era público para los ciudadanos.
En Grecia, el jefe del archivo, era el presidente del comité ejecutivo de la Asamblea Nacional. Era puramente ceremonial. Escribían los secretarios del Consejo, sus ayudantes y los esclavos escribas. Surge el concepto de publicidad como atributo propio de los archivos públicos. Se contempla el principio de autenticidad documental y su vigor legal. Hoy en día, no nos queda más que referencias literarias.
A partir de Alejandro Magno, se une la tradición de los archivos griegos y orientales, sobre todo de los persas.
La cancillería persa funcionaba con la tradición de los archivos. Confeccionaban registros. Estaban ordenados cronológicamente. Cuando el rey se trasladaba a otro palacio, se llevaba copias. Los persas eran polivalentes. Empleaban tablillas de arcilla, pergamino y papiro según la función de los documentos. Para los archivos definitivos, empleaban tablillas de arcilla. Para la correspondencia y el valor temporal, se empleaba el papiro sellado con sellos de arcilla. El pergamino se empleaba para la correspondencia definitiva.
Alejandro Magno desarrolló una maquinaria estatal muy potente y unos buenos archivos, que se reflejan en las provincias, sobre todo en las Seleúcidas, en Siria y los Ptolomeos en Egipto.
En la época de los Ptolomeos, se crean archivos especializados en propiedades privadas. Desarrollaban los trámites administrativos de los documentos. Por un lado se guardan los originales, por otro se guardan los resúmenes, por otro los índices de los documentos originales. Tienen un desarrollo espectacular los archivos privados.
En Roma, se empleaban tabletas de madera, bien albas, bien ceratas. Las albas se empleaban cuando el documento se quería que tuviera una duración indefinida. Las ceratas se usaban para documentación que no se quería conservar indefinidamente.

En el año 78 Antes de Cristo, se construye el Tabularium, el Archivo Central de Roma. Se construye en pleno Foro junto al Senado. Tuvieron la previsión de construirlo en piedra.
Junto a estos archivos públicos, en cada casa existía un archivo familiar llamado Tablinun. Estaban situados junto al altar de los dioses familiares.
El personal de archivos estaba liderado por los cuestores. Los que se encargaban del archivo eran los librarios o secretarios.
Con la llegada del Imperio, se crean los archivos provinciales, y se crea el archivo del César, y se crean secciones distintas como milicia, hacienda, patrimonio y diplomática.
Se desarrollan los archivos del notariado. A partir de Justiniano, aparece el notario, que se encarga de dar fe de documentos privados. Antes existían los documentos emanados del gobierno central. Aparecen los archivos de protocolos.
El archivo en esta época se definía como lugar sagrado y los papeles tanto públicos como privados obtenían custodia y seguridad.
Con los bárbaros, llega la disolución de las estructuras administrativas del Imperio Romano y se destruyen los archivos. En el siglo VI, el pergamino sustituye al papiro como medio de escritura. El pergamino es caro, y por lo tanto encarece los documentos. Entre los siglos VI y XIII, apenas se escribe. El material en el que se escribe, también hace costosos los documentos.
El documento se convierte en un objeto sagrado. De la letra romana se derivan letras distintas, hasta que en el siglo XI aparece la letra carolina. Se produce una caída del documento escrito, debido en parte al descenso del nivel cultural.
No hay sedes físicas como sedes de los archivos. Estamos en un período oscuro. Solamente se conservan archivos en los monasterios. Allí se reúnen los pocos que saben leer y escribir. San Benito de Nursia, redacta la Regla del Monacato de Occidente, por la cuál obliga a que los monjes sepan escribir.
El primer intento de organizar un archivo estatal corre a cargo de Carlomagno. Organiza una cancillería, y desde allí, salen aptas de las reuniones con los nobles, diplomas y capitulares. Este primitivo archivo tenía su sede en Aquisgrán. Los vikingos acabaron con este archivo.
Todos los demás archivos europeos inician su andadura en el siglo XI, cuando se consolidan los reinos europeos. Los reyes montan sus archivos para guardar sus documentos. Los archivos no son fijos, van con el rey. Por ello se pierden muchos documentos.
En esta época, se guardaban los documentos de propiedades y privilegios feudales. Se desarrollan dos instrumentos archivísticos muy interesantes: Los Registros y los Cartularios.
Los registros son libros o cuadernos donde se transcriben documentos otorgados por una persona o entidad. Los primeros registros que se conocen se elaboraron en la Cancillería Pontificia en el siglo XII. Para que tengan valor, deben hacerse por voluntad del que emite la documentación. Es la única institución que conserva la tradición administrativa romana.
En los Cartularios, se copian las cartas que se reciben. Reciben el nombre de Rollos, Becerros y Tumbos. Este sistema se mantiene a lo largo de toda la Edad Media. Se conservan los documentos solemnes y de valor.
La práctica de los registros se extiende por el resto de Europa. Juan sin Tierra, es el primer rey inglés que piden que se le registren sus cartas. En la Península Ibérica, los primeros registros importantes son los de la Corona de Aragón.
El Domesday es un libro de registro editado por Guillermo el Conquistador. Está escrito en latín. Se registran en él todas las propiedades de los nobles ingleses.
En el siglo XV, se empiezan a montar archivos reales con una sede fija. Recuperan documentos de manos privadas y buscan lugares seguros para depositar el archivo. Nombran archiveros casi profesionales. El primer archivo serio, se lo debemos a Maximiliano I de Habsburgo. Quería centralizarlo en Innsbruck.
A partir del siglo XVI aparece el concepto de archivo de Estado. Se caracterizan estos archivos por la concentración de todos los fondos documentales dispersos. España fue la pionera en la creación de este tipo de archivos.
En 1543, Carlos I de España funda el Archivo General de Simancas. En Portugal, se crea el Archivo Central en la Torre de Tombo (Lisboa). En Francia, intentan crear un archivo en el Louvre. En Inglaterra, en 1578, se crea un archivo para los papeles de Estado.
Aparecen tres herramientas de descripción nuevas: los inventarios topográficos, los inventarios cronológicos y los inventarios por asuntos. Se mejoran los métodos de concentración archivística y se organizan los archivos administrativos.
A finales del siglo XVIII, empieza la investigación en los archivos. En España, la persona que simboliza este trabajo, es el padre jesuita Marcos Burriel, pero la investigación que se hacía en esta época, era bajo sospecha, porque eran Archivos de la Corona. Se necesitaba un permiso específico que raramente se concedía.
Con la Revolución francesa, se produce una revolución en los archivos. El 25 de junio de 1794 se nacionalizan los archivos franceses. Se crea el Archivo Nacional, y se reconoce el derecho a la consulta de los documentos públicos. Este derecho, se reconoce en España en 1844. El Archivo Nacional de España se crea en 1868. Se crean las Escuelas de Archivística y se inicia la publicación periódica de los documentos más importantes de los archivos.Napoleón pretendió concentrar en París los archivos de los diversos países europeos. En el siglo XIX, se empiezan a depositar en los archivos soportes distintos del papel, como la fotografía o la microforma. Se empiezan a conceder los archivos como fuente de poder, sustanciados sobre los conceptos de los derechos del Estado sobre los documentos públicos, la estructuración de sus fondos y la concepción del archivo como territorio infranqueable.
En el siglo XX, se crean archivos intermedios, que conservan documentos que ya no tienen valor administrativo pero que todavía no se sabe si se van a conservar o no. Su primera mitad se caracteriza por la consolidación de los avances experimentados. La archivística se debate entre lo decimonónico y la modernidad.
Crecen los archivos privados por la creación de las distintas Leyes de Archivos. Un carácter importante de los archivos en el siglo XX, es el carácter que le da la legislación. Identifica qué es un documento de archivo.
Otro aspecto importante es la creación de redes y de sistemas de archivos. Una red, es un conjunto de instituciones archivísticas que tienen un convenio entre sí. Para que haya una red, tiene que haber un acto jurídico para que el archivo se comprometa a participar. Un sistema de archivo es un conjunto de elementos que componen la política archivística de un país determinado. Tiene que haber una Ley de Archivos y una red de archivos y unas prácticas archivísticas comunes. También componen el sistema de archivos el personal y los archivos.
Para ampliar:
- Cruz Mundet, José Ramón: “Manual de Archivística”, Salamanca: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1994.
El
Archivo del Cabildo Colonial
Antecedentes
Históricos
Alfonso
Rubio Hernández
El archivo se funda
El registro de la memoria
a través de la creación y la formación del archivo,
constituido
éste por la sedimentación documental, natural y espontánea del
desarrollo de
cualquier actividad de gestión, se origina con el
nacimiento de los primeros grupos sociales,
en época prehistórica,
incluso antes de la invención de la escritura1. Antes, matizaríamos
con Goody, que la invención de un “sistema completo de escritura”.
Jack Goody, junto a
otros estudiosos de la cultura escrita,
considera que, en sociedades antiguas, el uso “no
textual” de la
escritura, “no sintáctico” o “descontextualizado” (en
términos de la estructura
de la oración), materializado en listas
de varias clases que conllevaban el mantenimiento de archivos, afectó
a distintas áreas de la comunicación, pero dominó los usos
administrativos.
Y la “administración”, es decir, “la
contabilidad”, nos dice, “tiene primacía en el origen de
la
escritura, esto es, el tipo de administración que caracteriza el
estado burocrático
complejo”. Precisamente sería este “estado
burocrático complejo”, con el Descubrimiento de
América y
durante tres siglos, el que soportaría la relación entre
instituciones civiles,
militares y religiosas de la Metrópoli y las
instituciones, con sus respectivos archivos, que
se iban creando en
el Nuevo Mundo. Un estado centralista que con un sólido sistema
administrativo y jurídico, tendría en el documento legal el medio
de enlazar el Viejo
Mundo con el Nuevo y,
por tanto, perpetuar su dominio.
A los descubridores y
conquistadores les siguieron los letrados, a la acción militar
siguió la acción legal. Las Capitulaciones, el Requerimiento y las
Actas fundacionales de
poblaciones se iban a erigir en tres tipos
documentales emblemáticos que posibilitaban
legitimar mediante la
ley la construcción de un sistema administrativo rigurosamente
organizado3. Por el interés que ahora nos concierne, limitándonos a
las Actas fundacionales
de poblaciones, previa emisión de Real
Cédula de fundación, con éstas se legitimaba en
derecho la
concesión a las recién nombradas poblaciones (ciudades, villas o
pueblos) de
“términos y jurisdicción competente” para poder
solicitar en ellas “merced de solares”. Después del desconcierto
de los primeros descubrimientos, inmersos ya en un
proceso de
racionalización y estabilización del dominio de las tierras del
nuevo mundo,
había que constituir un modelo administrativo
institucional a imagen y semejanza
hispánica, que garantizase el
control y la gestión de hombres, recursos y bienes y para ello
debían aplicarse las normas, sujetas al Derecho castellano, que
regulaban la constitución y
el gobierno de nuevas poblaciones.
Ceñidos al marco de las leyes españolas, los interesados en
llevarse a cabo la nueva
fundación, buscarán a través de un
proceso de burocratización en el que deben intervenir
los propios
interesados e instituciones como los Cabildos, las Gobernaciones, las
Reales
Audiencias y el Consejo de Indias, que esa fundación se haga
realmente efectiva y se
legitime ante la ley para ser asumida y
aceptada por los ciudadanos. Por tanto, el
“documento escrito” y
su custodia, como prueba y testimonio de fundamento jurídico, será
el instrumento material que dé constancia de ello5. Con la nueva
fundación, se hace realidad
el ideal urbano de hacer planta en
forma de pueblo “y formando el Cabildo, Justicia y
Regimiento
[...] señalen o hagan casas de Cabildo, Juzgado y Cárcel y demás
obras
necesarias para la expedición de todo, que para ello se les
amplía facultad sin limitación”.
La casa del cabildo
cobijará dos espacios de poder tan decisivos como las propias
instituciones del cabildo y el juzgado: la cárcel y el archivo,
símbolos de dominación y
efectivos habitáculos que ordenan,
regulan y controlan la sociedad. Como ejemplo de la
preocupación
por ambos, el Procurador General de la Villa de Medellín, el 2 de
enero de
1676 solicita, en el capítulo tercero, se refuercen las
medidas de seguridad de la cárcel:
“nombradas casas de Cabildo
con separación de Archivos y cárceles y sala de ayuntamiento
y que
la cárcel no es como debe estar, se le eche puertas de madera
fuertes y reja de fierro
por donde tengan socorro los presos pobres
y que la dicha cárcel tenga suficientes prisiones
de grillos, cepo
y corrientes y las más necesarias y se requieran a los que son de su
cargo
nombre prisiones que dé buena cuenta de dichos presos”. Y
en el capítulo décimo de la
misma solicitud, se piden similares
medidas de seguridad para que “los privilegios, cédulas
y
provisiones reales que puedan ser favorables a esta villa se traigan
y guarden en un arca
de tres llaves y que tenga la una el Alcalde
ordinario y las demás a quien le pertenecieren
según uso y
costumbre de villas y ciudades”. Pero más que cualquier otro
espacio, “la consustancial concepción del archivo como
lugar
reservado proporciona una imagen del archivo que pivota generalmente
en torno a lo
oculto precioso [...] La voz archivo [sugiere] una
suerte de lugar recóndito, oculto a la
mayoría de los ojos,
gobernado por normas que además de regular estrictamente el acceso,
definen el carácter patrimonial y privativo de un depósito
documental, sacralizado en su
simbología, pues a su detentor
corresponde articular el modo de acceso restringido”. Más
allá
de las acepciones más usuales de custodia, guarda, protección y
vigilancia que se le
daba en los siglos XVI y XVII al término
archivo, “el poder, el secreto y la ley están en el
origen del
Archivo; en su forma más concreta, era la estructura en la que se
alojaban
quienes administraban la ley, sus lectores, sus
magistrados; era el edificio que encerraba el
poder de mandar”9.
Orígenes de los
Archivos de Cabildo
Durante trescientos años,
la historia de los archivos municipales o de cabildo en
España y
América, compartirá características comunes. Así como se
exportaron a las Indias
métodos de construcción o sistemas de
explotación agrícola y ganadera basados en la
práctica cotidiana
y en la experiencia acumulada, también se llevaron las prácticas de
la
escritura del quehacer burocrático cotidiano. La racionalización
administrativa puesta en
marcha en el siglo XVI español, tuvo en
América un cauce de expresión inmejorable10.
Como tantos otros
autores, volvamos a repetir aquí las palabras de Vicenta Cortés
Alonso:
“España lleva a América todas sus instituciones, tal
cual existían en la metrópoli. La
herencia medieval de registrar
todos los actos públicos y privados en documentos
pertinentes,
sigue prosperando en el continente nuevamente descubierto y, al igual
que en la
Península e Islas adyacentes, los hispanos redactaron
peticiones, memoriales, testamentos,
cartas, ventas, pesquisas,
probanzas con el mismo interés”11. Parece relevante, por tanto,
hacer una breve trayectoria histórica de estos archivos municipales
como depositarios de
unos conjuntos documentales producidos en el
ejercicio de las funciones cotidianas de los
cabildos o
ayuntamientos. Por otro lado, la historia de los archivos suele ser
una parcela
olvidada de la Archivística. Profundizar en la historia
de un archivo, en el estudio evolutivo
de la organización y
funciones de la institución productora, son requisitos
imprescindibles a
la hora de afrontar su organización y
descripción.


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ResponderEliminar1) Para mi la creación de los archivos fue desde que hombre empieza a plasmar sus saberes tales son las artes rupestre y los petroglifos hoy en día podría decir que suelen ser como un archivo al aire libre. Los de hoy en día son de carácter mas formar suelen estar dirigidos en carácter administrativos se crean con un propósito de resguardar y conservar los documentos.
ResponderEliminar2) Bueno la lectura tiene que ver mucho con los archivos de acá de nuestro estado ya que ellos son entes que se encargan de resguardas ese documentos lo cuales son muy importantes para nuestra sociedad.
3) en el principio fe los archivo en egipto eran de formas de cueva o bóvedas para hací cuidar las tablillas de madera que hay de encontrarán. En los romanos eran unos de los que escogían un documento para llevarlo al archivo el cual eran el templo Saturno era de carácter religioso, en los europeos solían ser diferentes se recogían por ordenes de los feudales por ordenes politicas
me parece una lectura muy enriquecedora de que la cultura nació en Asia y África antes que en Europa.
ResponderEliminarEs una estupenda lectura, conocer aun mas sobre los archivos y su historia y ver como nacen y se remontan a grandes tiempos desde el Continente Asiatico y Europeo, saber como los grandes imperiosy especialmente en Babilonia se manejaron los Archivos con sus respectivas clasificaciones. Saludos pedro Pablo.
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